jueves, 5 de mayo de 2011

Nat King Cole y Orq. A. Romeu - Tú mi delirio (César Portillo de la Luz) 1958



'El Plan B de Nat'...


René Espí. Mayo 2010

La Habana que descubrió Nat King Cole -más que una fiesta- era un delirio. Entre 1956 y 1958, subyugado por el intenso ambiente musical de sus noches y madrugadas, la visitó en tres ocasiones, arrebatando huracanados aplausos desde la pista del célebre cabaret 'Tropicana'.

Aquello fue amor a primera vista. Fruto de la fascinación de ese romance antillano surgió el proyecto de amoldar su voz a las exigencias fonéticas y ritmáticas de un buen número de canciones de creadores latinoamericanos. Entre ellas algunas de autores cubanos, ya considerados clásicos para 1958: 'El bodeguero' (Richard Egües); 'Acércate más', 'Quizás, quizás, quizás' y 'Tres palabras' (Osvaldo Farrés), 'Aquellos ojos verdes' (Adolfo Utrera-Nilo Menéndez) y 'Tú mi delirio' (César Portillo de la Luz).

Relacionada a este último tema regresa la anécdota que conocí a través del inolvidable maestro Manuel Villar, sabio de la radio que en su espacio dominical 'Memorias' -durante más de treinta- años dedicó sus mejores esfuerzos a preservar lo mejor del mapa sonoro cubano.

Resulta que durante la sesión de grabación del famoso album: 'Cole es Español', el cantante, respaldado por la misma banda que en 'Tropicana' dirigía el gran Armando Romeu, no sé sabe por qué razón (teniendo en cuenta que se peleó con un cha cha chá como 'El bodeguero') fue incapaz de dominar la letra de 'Tú mi delirio'.







Previa selección del repertorio, listos los arreglos de Romeu, y ya más o menos controladas aquellas 'erres' que hoy nos resultan más que familiares, ni para atrás, ni para adelante...imposible cantar el tema. Pero, ante esta dificultad (a todas luces insalvable) el mago Nat, reacio a dejar de darse el gusto de interpretar tan hermosa canción, puso en práctica un genial plan B que siempre agradeceremos: virtuosísimo también en la ejecución del piano, puso manos a la obra, nunca mejor dicho.

Burlando la mala pasada que le jugó la fonética, Nat King Cole le arrancó al teclado esta versión instrumental de 'Tú mi delirio' que acompañó la banda del maestro Romeu con aires de bolero y un ligero toque chá al final, después del puente improvisado por el genial músico. La acogida que tuvo por parte del público esta producción habanera de 1958, editada por los sellos Panart y Capitol, aseguró la continuidad de una serie que completarían los albumes: 'A mis amigos' (grabado en Brasil en 1959) y 'More Cole en español'.

Elena Burke y Qtto.Méme Solís - Déjame sola (Bolero) Roberto Cantoral, 1959


René Espí. Mayo 2011 

Luz a la luz de Elena....

Elena, eras mucha Elena. No basta escucharte en estos discos curados por los años, como los buenos rones, para darse cuenta. Había que verte en directo. Lo tuyo no era terrenal, tras tu imagen emergiendo en escena habitaban fuerzas de la naturaleza incomprensibles.




Emanabas arte y cada movimiento, cada gesto tuyo, por pequeño que fuese, te delataba: eras una criatura que había llegado a este mundo para interpretar aquellas canciones de forma única. No era simplemente tu voz...tu voz....era toda esa energía traducida ahora en movimiento telúrico, luego en ráfaga de sentimiento agolpado en el pecho y lanzado, con tranquilidad absoluta, hacia fuera, con pícara elegancia y humildad.




Al evocar tu humildad me tengo que reír de las divas. Tú, que nunca quisiste ser diva, tú sencillamente eras ELENA.

Nunca te gustó aquello de 'su majestad la Burke'. Te daba picazón ese estilo rimbombante con que a veces, sin querer, los seguidores etiquetan a las artistas que admiran. Como si algún título nobiliario pudiera alterar el rumbo de las cosas de este mundo. Tú simplemente eras una mujer que se abría el alma en dos cada vez que interpretaba una canción, un bolero, un son, o lo que los duendes de la noche -o la madrugada- te solicitasen muy quedo.

Tu versión de 'Déjame sola' sigue cautivando. No sé qué estarías pasando por ese momento de tu vida, pero lo hiciste tuyo poniéndole el alma entera, aunque eso en ti era tan natural como respirar. Méme te acompañó magistralmente, tendiéndote los caminos armónicos perfectos para que todo ese sentimiento fluyera.

Sé que andas cerca, que libre -como nunca- rondas por todas las ciudades, que tu espíritu intangible se posa en las copas servidas en las barras, o se agita entre los surcos que recorre una aguja al tocar un viejo disco. Mientras, impregnando todos los rincones con feeling de este mundo que aún sientes tuyo, el eco cálido de tu canto se materializa en otra voces.

Luz a la luz.....Elena....Feeling a ese eterno feeling tuyo que nos cura el alma para siempre.

sábado, 26 de marzo de 2011

Dile a Catalina, de Arsenio Rodríguez, interpretada por Irakere con Cuní y Chapotín



1973. Irakere levanta el vuelo. Y lo hace con una explosiva vegetación de ritmos y sonoridades, donde tienen cabida el siempre vanguardista jazz de los metales y teclados cubanos, aunados a una revitalizada percusión afrocubana.

 En este video vemos la puesta en escena del clásico de Arsenio Rodríguez, Dile a Catalina... Para la ocasión, a la larga lista de estrellas que configuraban la banda, se les unió  la voz  inconfundible de Miguelito Cuní y la sonoridad de la trompeta de Chapotín. Acompañándole, a  falta de Arturo Sandoval, vemos en acción a Juan Munguía, otro de los grandes trompetistas que ha dado Cuba.

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sábado, 12 de marzo de 2011

"Del Cielo a Mi Vida" - Habanabierta


Video Clip "Del Cielo a Mi Vida", tema de Luis Barbería recogido en el primero de los cuatro maxisingles, que bajo el título "1234", Habanabierta nos tiene apuntito de degustación. Cocinado con los ingredientes de la buena bossa y aderezado al gusto cubano, el tema se grabó en Madrid y cuenta con la colaboración de Carmen Paris.


miércoles, 9 de marzo de 2011

Roberto Faz y Roberto Espí - Comprensión (bolero) Cristóbal Doval


René Espí

Tres patrones fundamentales indentificaron la llamada 'era de los conjuntos' en Cuba, corriente sonera que cobró fuerza a partir de los primeros años de la década del cuarenta: el conjunto de Arsenio Rodríguez (fiel a la raíz afroide y montuna); el conjunto 'Sonora Matancera' (crisol mulato de la rumba matancera con la guaracha) y el conjunto 'Casino' (estructuralmente apegado a las figuras y armonías del jazz norteamericano).




Célebres fueron los arreglos que para este último produjeron, en diversas etapas de su trayectoria, músicos como Alberto Armenteros (estilista del 'sonido casino', con un timbre bastante cercano al trompetista norteamericano Harry James); el Niño Rivera, tresero y arreglista 'autodidacta', y compositor de altos quilates; Frank Emilio Flynn, Manolito Menéndez, Ñico Cevedo, Peruchín, Paquito Echevarría, Pepé Delgado, entre muchos más. Todos estos talentosos arreglistas, sumado a la calidad de sus instrumentistas, convirtieron al conjunto 'Casino' en una de las agrupaciones progresivas de su tiempo.

Cristóbal Doval, contrabajista del 'Casino' durante catorce años, pertenece a una importante generación de compositores cubanos que -para los primeros años de los cuarenta- introducía variaciones novedosas en la estructura del bolero. Junto a contemporáneos como Bobby Collazo, Julio Gutiérrez, René Touzet, Juan Bruno Tarraza, y otros muchos, integró esa corriente antecesora que inevitablemente desembocó en el 'feeling'.

No es casual que los primeros grandes éxitos que colocaron compositores como José Antonio Méndez y César Portillo de la Luz en el gusto popular de finales del 40, e inicios del 50, se dieran a conocer a través de las versiones del conjunto 'Casino', grabadas para el sello Panart, en las voces de Roberto Faz, Orlando Vallejo, y Roberto Espí.

No fue una época fácil para estos grandes creadores, hoy convertidos en clásicos. Sus canciones, consideradas demasiado 'líricas', con letras en extremo 'complicadas', no eran bien vistas por algunas casas discográficas entonces. Si nos situamos en el contexto social y cultural de finales de los años cuarenta en Cuba descubrimos que un posible éxito dependía de letras fáciles, de contenido a veces marginal, y melodías mucho más sencillas que las que proponían César o José Antonio en sus comienzos. Sin embargo los incomprendidos compositores encontraron en el conjunto 'Casino', justo lo que andaban buscando: 'Comprensión'. A pesar del empeño de los poderosos emporios discográficos las obras del feeling triunfaron en las victrolas cubanas con el conjunto 'Casino'.

Volviendo al tema de esta crónica: 'Comprensión', cabe la anécdota de que este bolero fue incluido en una sesión de grabación del 'Casino' para la Rca Victor como 'relleno' pues faltaba un tema para completar un disco. Las voces de Faz y Espí le pusieron sentimiento y, como en música nada está establecido, se convirtió en suceso de la noche a la mañana.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Daisy Ortega, 'La diosa de ébano' del bolero cubano...



Cuando la voz profunda de Daisy Ortega comenzó a escucharse en las descargas filineras de la Habana de los primeros años sesenta el mundo parecía sonreír.

Cuando un bolero, en su cálido estilo, se deslizaba por la penumbra de los clubes nocturnos, el público (que muy pocas veces se equivoca) encantado además por el magnetismo de su hermosa figura, se arremolinaba en largos aplausos.


Mientras que la prensa, en sus espacios dedicados a la bohemia, difundía sus presentaciones, los shows de televisión le brindaban sus sets y las ofertas de algunas casas discográficas ya comenzaban a aparecer, la joven se ilusionaba soñando con seguir el rumbo trazado por aquellas artistas que tanto admiraba: Freddy, Moraima Secada (su inolvidable madrina) y Elena Burke. Y por qué no hacerlo si poseía todo el talento del mundo para triunfar haciendo lo que para ella aún sigue siendo imprescindible como respirar: cantar, y compartir su arte.

Daisy Ortega vive en la Habana y el agradable recuerdo de aquellos primeros años en los escenarios -que ahora atesora en numerosos recortes de prensa, propaganda y fotos- le sigue a todas partes resguardándole el alma. Lo que sucedió después -a veces- prefiere no recordarlo. Poco tiempo faltó para que la política cultural entronizada por la efervescente 'revolución' desarticulara todo el sistema de estrellas en Cuba: radio, prensa y sellos independientes fueron 'nacionalizados'. Después, fruto de la centralización, las mal llamadas 'evaluaciones artísticas', la extrema politización de las programaciones culturales y la muerte súbita de clubes y cabarets, darían el tiro de gracia a talentos como el de esta singular cancionera.

Es una gran suerte compartir con ella este pequeño espacio y dejarnos llevar por la emoción con que se entrega al cantar y que mucho, muchísimo, tiene que ver con el dolor y la intensidad con que ha discurrido su vida todos estos años. Daisy Ortega, desde una inolvidable tarde en La Habana, la ciudad que la vio nacer como artista y a la que aún le regala sus mejores momentos, nos regala su feeling especial.

Réne Espí. Octubre 2010. Madrid

'En el tronco de un árbol', por el Conjunto Casino



René Espí. Madrid, noviembre 2010En 1948 Roberto Faz y Roberto Espí unieron sus voces en los estudios de CMQ, rentados por el sello Rca Victor, para grabar una pieza del catálogo trovadoresco cubano de todos los tiempos que aún se sigue cantando.





'Y tú qué has hecho' (conocida también como 'En el tronco de un árbol') del inspirado trovador cienfueguero Eusebio Delfín, con arreglo del trompetista Alberto Armenteros, fue una de las obras de la trova tradicional donde se lucieron sus voces prima y segunda con el respaldo del conjunto Casino. Por ese tiempo sobresalieron en el repertorio de Faz y Espí: 'La Bayamesa' (Sindo Garay) y 'Bohemia' (La lira rota) del trovador spirituano Miguel Companioni. 



El pianista Robertico Alvarez (integrante del 'Casino' entre 1947 y 1951) también recordaba en una entrevista una versión de 'En opuestas regiones' (José Sabín) grabada para la Victor por el magnífico dúo que, curiosamente, nunca llegó a ser editada en discos. Quizás influyó la decisión tomada entonces por el grupo de abandonar la Rca Victor y comenzar a grabar con Panart, el sello competidor.

Ahora, al escribir estas líneas, recuerdo la vibrante versión de esa canción dedicada a Martí y Maceo que muchas veces escuché, en descargas entre amigos, al dúo de Ribot y Espí. Me gusta imaginar que algún día, en algún archivo, aparecerá la versión que nunca editó la Rca Victor.

'En opuestas regiones nacieron, siendo la independencia su único ideal...'